A veces....
A veces hay situaciones que nos superan. Al principio crees que no, que tú eres más fuerte.
Pero, ¿qué pasa cuando la situación no mejora y se hace eterna?. Tu quieres seguir igual, como si nadaestuviera pasando, como si todo fuera a mejorar.
Ilusiones. La ilusión es algo muy importante, y odias esa sensación de que, poco a poco, se va acabando, se va marchitando, se va apagando la vela a la vez que se consume la cera, la esperanza. Poco a poco todo entra en un bucle, en una dinámica negativa. Dentro de ti, aunque tu intentas seguir como si nada.
De repente, todo tiene sentido, todo va enfocado hacia lo mismo, se convierte en una obsesión, se convierte en una lucha por salir y volver a ser el de antes. Pero el balón sigue rodando y pasa por muy pocas manos. Tu obsesión raya la locura, ya no es normal para el resto de personas que andan contigo en las brasas. No os quemáis de la misma forma.
Pero tú sigues intentándolo, una de las brasas no llegó a encenderse y pisas sobre ella esperando ese dolor agudo que no llega. Y lo ves, todavía queda un resquicio de esperanza. Todavía queda un rayo de luz que cruza iluminando la oscuridad.
Todavía estás a tiempo, piensas con esa chispa de locura insana que aparece en la mirada de los decididos, de los que saben lo que hay que hacer. Lo intentas, una y otra vez, una y otra vez, piensas que lo consigues, funciona, consigues pisar suelo firme.
Pero todo es una ilusión. El suelo se tambalea a la mínima ocasión y corres riesgo a caer por la borda. La locura llega al estado máximo, la locura llega al punto de no-retorno.
Te quedas al borde del precipicio. Tienes un doble problema y es culpa tuya. ¿De verdad? Las sombras que deambulan a tus espaldas, que se mantienen en la oscuridad de los que han abandonado... ellas no son culpables? Es todo cosa tuya? Con tu maligna locura has alimentado el fuego de otras formas?
No puede ser. Un sólo corazón no puede influir el devenir o el destino de muchos más de ellos. No puede ser el detonante, no puede ser la gota que colma el vaso. Es injusto, dar tanta responsabilidad a una gota de agua en medio de un océano.
El oleaje está formado por muchas gotas unidas, que eligen gracias al viento si ser altas y furiosas o calmadas y apacibles.
La tormenta es inevitable, pero después de ésta siempre llega la calma, siempre sale el sol.
Pero es que... a veces...
A veces dan ganas de escapar por una salida cobarde




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